• Català
  • Español
  • English
Quiénes somos
PROEMI


1 - Quinientos años atrás Ignacio de Loyola permaneció casi un año en Manresa (1522-23), tras bajar de Montserrat donde había simbolizado su radical cambio de vida desprendiéndose del honor de sus vestidos nobiliarios y de la agresividad que simbolizaba su espada, en una memorable vigilia ante la Virgen Negra.

Su estancia en Manresa determinó un cambio decisivo en su vida. Aquí, durante largas horas de oración y penitencia en la Cueva, cuajó su radical transformación en el seguimiento del Señor Jesús, pobre y humilde. Así lo reconocía en su vejez, cuando presionado por los compañeros, reveló pasajes de su vida. Recordaba con énfasis que una vez, yendo a la iglesia de San Pablo por el camino del río Cardener, se sentó mirando al río; entonces se le abrieron los ojos del entendimiento y entendió y conoció muchas cosas, tanto de tipo espiritual, como de fe y de letras; le parecían todas las cosas nuevas, como si fuera otro hombre y tuviese otro intelecto. Desbordado de luz y de gratitud, añade, se fue a hincar de rodillas a una cruz, que estaba allí cerca, a dar gracias a Dios.

Esta fue la culminación de la experiencia de Ignacio en sus once meses de Manresa que, desde entonces, se convierte en punto de referencia de la espiritualidad ignaciana y de la obra intelectual, social, pedagógica, cultural, etc., que nacen de ella.

2 - Las raíces ignacianas impulsan a nuevas fronteras. Nos hallamos ante un radical cambio de paradigma. La transformación que está experimentando el planeta requiere un enfoque nuevo para retos nuevos. Ello afecta radicalmente a las religiones y a los caminos espirituales que nacen de ellas. Por tanto, también afecta a la propuesta que deseamos hacer desde nuestro Centro de Espiritualidad.

Así como los Ejercicios son la síntesis audaz de Ignacio a partir de las diversas corrientes de su época, hoy debemos continuar audaces como él y colaborar en la formulación de síntesis globales y transconfesionales. La Ilustración del Cardener nos impulsa a ello. Por esto en el lugar que la conmemora se ha colocado una espiral con nombres de místicos y místicas de todos los tiempos y tradiciones, que bajan y ascienden del interior al exterior del “propio pozo”.

En la misma experiencia espiritual del Cardener Ignacio –que hasta este momento había vivido un tiempo de soledad y aislamiento– sintió un deseo siempre creciente de ayudar a los demás. En consecuencia, este Centro Internacional quiere tener ante sí el horizonte de todo el mundo, con especial atención a las personas víctimas de la pobreza, de la injusticia y de todo sufrimiento humano. Jesús de Nazaret, el Señor, que pasó haciendo el bien y curando toda dolencia, y que para Ignacio fue la referencia constante de su vida, será nuestro principio inspirador a la hora de dar respuestas a las insospechables llamadas del futuro.


VISIÓN

La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que ofrece primariamente la práctica, estudio y formación sobre la experiencia ignaciana genuina. 

1.1. Con la práctica de los Ejercicios, en sus diversas modalidades, priorizando el acompañamiento personalizado, convencidos de que en nuestros tiempos de incertidumbres y cambios, la tradición ignaciana ayuda a integrar la interioridad y el compromiso por un mundo más justo, la profundidad del discernimiento y la lucidez de la acción. 

1.2. Con el estudio y formación sobre los Ejercicios y la Espiritualidad ignaciana en cursos, seminarios y congresos, en estrecha vinculación con la “Escuela Ignaciana de Espiritualidad” (EIDES, de “Cristianisme i Justícia”). Así se pretende ofrecer una aplicación y traducción de la espiritualidad ignaciana a las diferentes circunstancias de nuestro mundo.


La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que participa en la búsqueda que realizan tantas personas, creyentes y no creyentes, de nuevas formas de descubrir y adentrarse en el misterio de lo Real a partir del trabajo de la interioridad, combatiendo a la vez “la globalización de la superficialidad” (Adolfo Nicolás).

Movido por la experiencia de la “iluminación” de Ignacio junto al Cardener, el Centro de Espiritualidad busca el diálogo con las fronteras de nuestra confesionalidad, con el deseo de encontrar respuesta a las preguntas cruciales de la existencia, en el común anhelo de construir una sociedad más solidaria y justa. Lo anterior lo concreta especialmente en:

2.1. La oferta de diversos programas de Silencio, Interioridad, Contemplación, movidos por la pedagogía ignaciana del “conocimiento interno” que lanza a la vez a la inefabilidad del Misterio y a dejarse afectar, como Jesús, por las pobrezas de todo tipo.

2.2. El estudio teórico sobre la Interioridad en las diversas Tradiciones Religiosas, y la participación y promoción de foros, seminarios y espacios de formación.


La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad, que en la estela de la historia ignaciana y de la Compañía, tiene una especial atención a la adolescencia y juventud, fomentando en ellos el proceso de crecimiento en la fe e “iniciación” en los ámbitos descritos en los dos epígrafes anteriores.

3.1. Ofrece pedagogías para suscitar la interioridad, el silencio, el autoconocimiento... (con ejercicios de expresión corporal, danza, relajación, silencio, reflexión...) de modo que los adolescentes  experimenten la alegría del descubrimiento del misterio del Trascendente en el propio corazón y en el corazón de la vida, no obviando, sino encajando los rompimientos propios y ajenos que va descubriendo en su proceso de crecimiento.

3.2. Fomenta el estudio teórico de la pedagogía de la interioridad para adolescentes y jóvenes, participa en los foros de reflexión sobre el tema, convoca un seminario permanente de expertos y dedica una especial atención a la formación de “pedagogos de la interioridad”, una interioridad que, en la estela de Ignacio, sólo será válida si se conjuga con la “exterioridad”


La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que siente la universalidad  como un constitutivo de su misión. Con esto queremos ser fieles a Ignacio de Loyola que tenía la convicción de que “el bien cuanto más universal es más divino” y, a la vez, deseamos sintonizar con la dinámica de globalización que caracteriza nuestra época.

4.1. Por esto, el horizonte del servicio de este Centro es atender a las demandas que surjan de distintas partes del mundo, y a todas las propuestas y necesidades emergentes, con la gama variada de sensibilidades, dentro del ámbito de los objetivos descritos en los apartados anteriores.

4.2. Para responder de modo adecuado a este fin, el Centro Internacional de Espiritualidad, integrará Guías espirituales y Profesores de distintas partes del mundo buscando la sinergia para la realización plena de los distintos objetivos



MISIÓN

En la efemérides del 2022 (500 años de la estancia de Ignacio en Manresa) deseamos potenciar eficazmente la atracción que Manresa ha tenido a lo largo de medio milenio, en tanto que cuna de las espiritualidades ignacianas (religiosas y seglares) y de toda la obra cultural, social, pedagógica... que nace de ellas.

La “misión” de la Cueva de San Ignacio (Santuario y Centro Internacional de Espiritualidad) es ser “memoria” de esta “fuente” originante.

Y sólo será “memoria” (en el más genuino espíritu ignaciano) si es creativa, si es capaz de dejarse golpear por los retos de la compleja realidad de nuestro hoy, por sus “gozos y esperanzas, tristezas y angustias”.

EEn esta época de internacionalismo y globalización deseamos facilitar que la “Cueva de S. Ignacio” continué siendo, como lo ha sido durante quinientos años:

1. Punto de referencia de las familias ignacianas y de las obras impulsadas por ellas.

2. Lugar de transformación interior como lo fue para Ignacio.

3. Escuela de formación en espiritualidad, especialmente para “formadores” y agentes “multiplicadores”.

4. Escuela de valores. La actividad del Centro desea vehicular una formación que conjugue, a título de ejemplo: interioridad y profundidad, capacidad de análisis y discernimiento, sentido crítico y compromiso social, conciencia individual y social, etc.

Creemos que el lugar santo de la “Cueva de San Ignacio”, donde Ignacio se encontró con el Señor Jesús con la inmediatez de un amigo que habla con su amigo, está obligado a responder a esta demanda que deseamos ofrecer desde los cuatro ámbitos que contempla la “visión”.

 
Cueva de S. Ignacio - Camino de la Cueva s/n 08241 Manresa (Barcelona) - +34 93 872 04 22 - info@covamanresa.cat